Los antiguos pescadores pertenecientes a la cultura Chinchorro usaron distintos tipos de materiales naturales presentes en el territorio donde habitaban y sus cercanías, tales como arena, fibras vegetales, plumas, maderas, arcillas y pigmentos naturales. Molían los pigmentos con ayuda de morteros de piedra hasta obtener un polvo fino, el cual almacenaban en bolsitas de cuero. Estos pigmentos, aplicados con pinceles y brochas, se utilizaban en diversas partes de los cuerpos Chinchorro durante el proceso de momificación intencional. Los pigmentos servían para pintar la arcilla que modelaba los cuerpos, la piel o como un detalle final sobre las mascarillas mortuorias de arcilla, otorgando un soplo de vida a la cara del difunto. Una vez terminado el proceso de ornamentación, estos cuerpos eran depositados en esteras de fibra vegetal.
Referencias consultadas:
M. Sepúlveda, V. Standen y B. Arriaza. 2016. La paleta de colores en tiempos arcaicos: Tecnología del color en la tradición Chinchorro. En La Cultura Chinchorro: Pasado y Presente, editado por B. Arriaza y V. Standen. Universidad de Tarapacá, Arica, Chile.
En el fondo de quebradas, laderas y refugios rocosos del norte de Chile los antiguos habitantes dejaron una importante cantidad de manifestaciones artísticas relacionadas con sus actividades, cuya antigüedad corresponde aproximadamente 7.000 a 6.000 años atrás. En la costa, la ocupación de la cueva La Capilla, ubicada en borde costero sur de Arica, fue escenario de múltiples actividades sociales de los pescadores tempranos cuyos registros lo sitúan entre 7000 al 3500 AP. En las murallas de esta cueva se encuentran dos paneles con pinturas rupestres entre las cuales se identifican camélidos, anfibios, lagartos y soles.
Referencias consultadas:
M. Sepúlveda y D. Valenzuela. 2016. Artistas en la roca, primeras manifestaciones pintadas y grabadas del extremo norte de Chile. En La Cultura Chinchorro: Pasado y Presente, editado por B. Arriaza y V. Standen. Universidad de Tarapacá, Arica, Chile.