El rico ecosistema de la costa de Arica permitió una diversa e importante recolección de productos marinos tanto en playas arenosas como en rocas. Algunas de las especies consumidas fueron locos, lapas, locate, apretador, caracol negro, macha, almeja, chitón, erizos, choros zapato y chorito.
Los productos marinos no solo fueron el alimento esencial para este pueblo de pescadores, sino también la materia prima para la confección de herramientas. Por ejemplo, las conchas de choros fueron utilizadas en la elaboración de anzuelos, las de locos fueron usadas como recipientes para pigmentos o cucharas. Las costillas de los animales se usaban como chopes o desconchadores.
También consumían la gran variedad de avifauna que habitaba junto a ellos en la costa. En quebrada Camarones, por ejemplo, se identificó el consumo de pingüino de Humboldt, cormorán, pato guanay, petrel gigante antártico y churrete costero. En Caleta Vitor se identificó el uso del pelícano: consumo de su carne, uso de plumas y hueso en la confección de cuentas para accesorios como collares y aretes. Las plumas y piel de aves también se usaban para cubrir los difuntos momificados. Otro uso de los huesos de pelícano era pintarlos de rojo y ponerlos como ofrendas en las tumbas.
La presencia de restos de cueros y huesos de lobo marino en diversos sitios Chinchorro nos indica el consumo de su carne y además su empleo en uso doméstico. Así, el cuero podían utilizarlo para cubrir las viviendas o hacer bolsitas. Los huesos para fabricar chopes y/o puntas de proyectil para la caza de animales marítimos y terrestres. Por último, el faenamiento de estos animales permitía contar con otros productos de gran utilidad como la grasa.
Referencias consultadas:
I. Muñoz y O. Lagos. 2016. Campamentos y Recursos de subsistencia de los pescadores arcaicos de
Quebrada Quiani, Costa Sur de Arica. En La Cultura Chinchorro: Pasado y Presente, editado por B. Arriaza y V. Standen. Universidad de Tarapacá, Arica, Chile.
C. Santoro, V. Castro, D. Valenzuela, V. Standen y R. Peredo. 2016. La selecta mesa de las poblaciones Chinchorro. En La Cultura Chinchorro: Pasado y Presente, editado por B. Arriaza y V. Standen. Universidad de Tarapacá, Arica, Chile.
La pesca y conquista del mar por parte de los pobladores del desierto de Atacama se remonta a hace unos 9.000 a 10.000 años. La dieta de estos grupos de pescadores era en más de un 80% de productos marinos y en menor medida de carne de animales terrestres, aves y vegetales. Los peces de agua profunda y lobos marinos eran los preferidos para alimentarse. Investigaciones indican que estos productos eran consumidos crudos o poco cocidos.
Gracias a los estudios realizados para identificar las especies consumidas por los Chinchorro, podemos hoy saber que, por ejemplo, pescaban apañado, ayanque, bagre, cabinza, cabrilla, corvina, jurel, bonito, lenguado y pejeperro. Esta última especie habita entre rocas y algas, lo que demuestra la gran habilidad que tenían para su captura con arpón.
Referencias consultadas:
I. Muñoz y O. Lagos. 2016. Campamentos y Recursos de subsistencia de los pescadores arcaicos de Quebrada Quiani, Costa Sur de Arica. En La Cultura Chinchorro: Pasado y Presente, editado por B. Arriaza y V. Standen. Universidad de Tarapacá, Arica, Chile.
C. Santoro, V. Castro, D. Valenzuela, V. Standen y R. Peredo. 2016. La selecta mesa de las poblaciones Chinchorro. En La Cultura Chinchorro: Pasado y Presente, editado por B. Arriaza y V. Standen. Universidad de Tarapacá, Arica, Chile.
Los Chinchorro sufrieron de varias enfermedades a causa del desgaste físico por actividades para conseguir sus alimentos. Una de ellas es el osteoma del conducto auditivo externo, una irritación del oído causada por la actividad intensiva en el mar y el buceo. Esta actividad debieron aprenderla y desarrollarla con habilidad para capturar una mayor cantidad de alimentos, ya que algunos moluscos como almejas o erizos se encuentran en profundidad. Esta condición es una proliferación ósea que se produce en el contorno del oído, a nivel del hueso temporal.
Referencias consultadas:
B. Arriaza y V. Standen. 2005. Los Achaques de los Chinchorro. En Cuerpos Momificados. Universidad de Tarapacá, Arica, Chile